Camellia Sinensis, la Planta del Té
- florhela
- 28 may
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Actualizado: 3 ago

La planta del té es una camelia, especie muy conocida y apreciada por sus flores, por muchos de los aficionados a la jardinería . Su origen está en el sur y sudeste de Asia, donde crece espontáneamente y desde donde se ha extendido su cultivo a otros lugares del mundo.
De las hojas de esta planta se obtienen los diferentes tipos de té. El té blanco, verde, rojo, negro y muchísimas otras variantes, que resultan de recolectar los diferentes tipos de hojas y su posterior procesado.

El té blanco procede de las hojas más nuevas del brote, justo de las recién brotadas. El té verde es de las dos o tres hojas siguientes; y el rojo y negro se obtienen de hojas con más edad y además reciben un proceso de fermentación, una vez recolectadas.
Plantas Camellia Sinensis
La Camellia sinensis es un arbusto perenne, muy ramificado que no suele sobrepasar los seis metros de altura, con hojas de color verde oscuro brillantes, nervios muy marcados y flores blanco amarillentas que aparecen en otoño e invierno y desprenden un delicado aroma.

La planta del té es resistente al frío y puede cultivarse como ornamental con muchas posibilidades, formando excelentes setos, como arbusto aislado o en pequeños grupos, en macetas o en bonsáis.

Vive bien al sol, en zonas de clima templado, y en zonas de más calor, en semisombra o a la sombra y prefiere suelos ligeramente ácidos.
El riego debe ser lo suficiente como para mantener la humedad de la tierra, sobre todo cuando las temperaturas son altas, evitando siempre los encharcamientos. Le favorecen los aportes compost, humus de lombriz u otros abonos orgánicos, mejores que los abonos químicos convencionales.

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